Atarfe ya es un nombre propio en la historia del Rock debido al recital que Mark Knopfler y su banda ofrecieron en su coliseo la pasada noche del Sábado 5 de Abril. El guitarrista y su séquito llegó a la ciudad granadina en torno a las cinco de la tarde, donde comenzaron a poner a punto la “maquinaria” que iba a hacer disfrutar a todos los amantes de la buena música.Cabe destacar que en primicia, Knopfler y su banda ofrecieron un directo acústico de unos 20 minutos y con un claro estilo folk., en backstage para un grupo limitado de 20 personas donde de manera más intimista los artistas comenzaron a destapar el tarro de las esencias.
Con una temperatura primaveral en torno a los 20 grados centígrados, con el albero recién regado y con la cúpula del coliseo abierta mostrando un cielo estrellado y dejando pasar una brisa fresca, más de nueve mil personas llegadas desde todos los puntos de la geografía española, así como europea e incluso norteamericana recibieron a Knopfler y su banda con una gran ovación hacia las diez de la noche, donde el espectáculo empezó, con su ya legendaria Stratocaster iluminada sobre un foco blanco a modo de homenaje a su herramienta de trabajo. Cannivals, del disco en solitario de Knopfler “Golden Heart” fue la encargada comenzar la noche, donde fue seguida a continuación con Why Aye Man del Ragpicker´s Dream de Knopfler.
Una vez ya caliente el público y animado al ritmo del particular sonido de la guitarrra de Knopfler se repasaron temas clásicos de la trayectoria de Knopfler en solitario, tales como What It Is o Sailing to Philadelphia cuando llegó el momento de recordar los clásicos con su antigua formación, Dire Straits, donde es de destacar la mágica atmósfera que nos ofreció con Romeo and Juliet y como exclusiva, una versión totalmente renovada pero con la esencia de siempre del Sultans Of Swing.
Knopfler y su banda se lo estaban pasando bien, desde un principio sentían buenas vibraciones y el público se lo agradecía con una entrega total, viéndose esta relación totalmente confirmada cuando entre canciónes y en un apoteósico canto del público tal como “Oe, Oe, Oe, Oe”, el guitarrista escocés y su banda se sumaron en una improvisación que hicieron aún más especial la noche.
Knopfler, por su parte, continuó mostrando lo mejor de su discografía con temas como Daddy Gones To Knoxville, Potscards From Paraguay o Speedway At Nazareth donde en todo momento el guitarrista relacionaba su trabajo en solitario con su antigua banda, Dire Straits, así hasta que llegó el inagotable Telegraph Road, un tema perteneciente a su anterior banda y con una duración de más de quince minutos, en una lección total del manejo de guitarra, todos los asistentes estaban disfrutando ante un espectáculo incomparable.
Llegaron los bises y Knopfler y su banda ofrecieron cuatro temas más para deleite del público, así llegaron Brothers in Arms, siendo uno de los puntos más álgidos del concierto, So Far Away, Our Shangri-La y para terminar y como genial cierre del show, Local Hero, himno ya en todos los conciertos de Knopfler.
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